Saltar al contenido

Referéndum y proceso constituyente en Catalunya: qué es, cómo funciona y cómo diseñarlo con garantías

diciembre 1, 2025
Guía práctica para Catalunya

Referéndum y proceso constituyente: cómo entenderlos y diseñarlos con garantías democráticas

En Catalunya se habla a menudo de referéndum, proceso constituyente y derecho a decidir. Esta guía te ayuda a ordenar conceptos con una mirada comparada, pero con atención especial al contexto catalán, para que puedas tomar decisiones informadas sobre la ruta constituyente que te interesa estudiar o impulsar.

Vista de la Sagrada Família en Barcelona con bandera catalana, símbolo de debate democrático en Catalunya

1. ¿Qué es un referéndum dentro de un proceso constituyente?

Un referéndum es un mecanismo de democracia directa en el que el cuerpo electoral decide con su voto sobre una cuestión concreta: aprobar o rechazar un texto constitucional, una reforma profunda o una decisión política de especial relevancia. Cuando esa consulta se vincula a la creación de una nueva Constitución, hablamos de referéndum constituyente.

En un proceso constituyente, el referéndum constituyente suele ocupar uno o varios momentos clave. Puede servir para:

  • Autorizar la apertura del proceso constituyente.
  • Elegir el mecanismo que redactará la nueva Constitución (como una asamblea constituyente).
  • Ratificar el texto final, dando o negando legitimidad democrática a la propuesta.
Idea central

El referéndum constituyente no es un detalle técnico. Es el momento en que la ciudadanía de un territorio —en nuestro caso, la sociedad catalana si se planteara esta vía— confirma o rechaza el marco de convivencia que se le propone.

Eso lo diferencia de otros mecanismos de reforma constitucional más ordinarios, donde los cambios se deciden sólo en sede parlamentaria o mediante procedimientos técnicos previstos en la Constitución vigente.

2. ¿Qué entendemos por proceso constituyente?

Un proceso constituyente es el conjunto de pasos políticos, sociales y jurídicos que conducen a la redacción y eventual aprobación de una nueva Constitución. No es una simple reforma parcial, sino un replanteamiento del pacto de base de una comunidad política.

Aunque cada país o territorio diseña su propio camino, la experiencia comparada muestra algunos elementos comunes en procesos constituyentes democráticos:

  • Mandato político claro para abrir el proceso (producto de elecciones, acuerdos amplios, consultas previas o una combinación de factores).
  • Órgano constituyente encargado de redactar la nueva Constitución (asamblea, convención, consejo constituyente…).
  • Participación ciudadana más allá del voto, con espacios de deliberación y escucha.
  • Transparencia en los debates y en la publicación de borradores.
  • Ratificación final, que en muchos modelos llega a través de un referéndum constituyente.

Catalunya no es una excepción: cualquier debate sobre “proceso constituyente catalán” acaba chocando con estas mismas preguntas. ¿Quién tiene el mandato? ¿Quién redacta el texto? ¿Cómo se incorpora la voz de la ciudadanía? ¿Cómo se valida el resultado?

3. Cómo se relacionan el referéndum y el proceso constituyente

En términos simples: el referéndum es una herramienta, mientras que el proceso constituyente es el camino completo. Pero en la práctica se entrelazan en varios momentos que conviene diferenciar.

3.1. Referéndum de entrada o habilitante

Es la consulta que responde a una pregunta del tipo: “¿Queremos abrir un proceso para aprobar una nueva Constitución?”. También puede incluir cuestiones como la elección entre varios modelos de órgano constituyente.

La utilidad democrática de este referéndum es doble:

  • Genera un mandato claro para iniciar el proceso constituyente.
  • Permite fijar desde el inicio un acuerdo básico sobre las reglas del juego.

3.2. Referéndum de salida o ratificatorio

Llega al final del camino, cuando el órgano constituyente ya ha redactado un texto completo. Aquí la pregunta se reduce a un “Sí” o “No” al proyecto de nueva Constitución.

En un contexto como el catalán, este momento sería especialmente sensible: un “Sí” envía un mensaje inequívoco sobre el marco político que se acepta; un “No” obliga a reabrir la conversación y definir qué ocurre después.

3.3. Consultas intermedias y ajustes de reglas

En algunos procesos, se han utilizado consultas intermedias para ajustar:

  • Las reglas de funcionamiento del órgano constituyente.
  • Ciertas decisiones clave (modelo territorial, sistema de gobierno, etc.).

Cuanto más se fragmenta el proceso en referendos parciales sin una estrategia clara, mayor es el riesgo de fatiga social y desconfianza. Por eso el diseño del calendario de consultas es tan importante como la redacción del texto constitucional en sí misma.

4. Fases típicas de un proceso constituyente con referéndum

No hay un único modelo de “proceso constituyente catalán”. Pero si miramos experiencias de otros países y el propio debate en Catalunya, podemos ordenar el camino en grandes fases como las siguientes:

4.1. Fase preconstituyente: diagnóstico y mandato

  • Acumulación de demandas sociales sobre derechos, modelo de Estado, relación con el Estado central, distribución territorial del poder, etc.
  • Debates públicos, propuestas de actores sociales y políticos, elaboración de hojas de ruta.
  • Obtención de un mandato claro (electoral, parlamentario o mediante consulta) para abrir el proceso.

4.2. Diseño de las reglas del juego

  • Definición del tipo de órgano constituyente y de su composición.
  • Regulación de plazos, quórums y relación con las instituciones existentes.
  • Decisión sobre si habrá referéndum de entrada, de salida o ambos, y bajo qué condiciones.

4.3. Redacción del texto constitucional

  • Trabajo de comisiones y plenos del órgano constituyente.
  • Participación ciudadana mediante audiencias, procesos deliberativos, consultas sectoriales y herramientas digitales.
  • Publicación periódica de borradores y apertura a enmiendas y comentarios.

4.4. Ratificación y transición

  • Celebración del referéndum constituyente de salida, con campaña regulada y observación.
  • Proclamación de resultados y entrada en vigor de la nueva Constitución.
  • Fase de transición institucional: adecuación de leyes, reformas de estructuras y nuevas elecciones si procede.

5. Claves para que un referéndum constituyente sea creíble

La manera en que se diseña un referéndum constituyente marca la diferencia entre un ejercicio de legitimidad democrática y una simple maniobra táctica. Estas son algunas claves que la experiencia internacional ha ido consolidando.

5.1. Legalidad y reglas claras

  • Marco jurídico que habilite claramente la convocatoria y defina quién tiene competencia para hacerla.
  • Control previo de la constitucionalidad de las preguntas, cuando exista órgano competente para ello.
  • Definición pública de quórums de participación y mayorías necesarias para que el resultado sea válido.

5.2. Preguntas comprensibles y neutrales

  • Redacción en lenguaje claro, evitando tecnicismos innecesarios y fórmulas confusas.
  • Siempre que sea posible, una decisión por pregunta, sin mezclar temas que puedan generar respuestas contradictorias.

5.3. Información equilibrada y campañas limpias

  • Acceso equitativo a medios públicos para las diferentes posiciones.
  • Reglas estrictas y transparentes de financiación de campañas, para evitar que el dinero marque el resultado.
  • Esfuerzo institucional para proporcionar material pedagógico de calidad sobre el texto que se somete a votación.

5.4. Participación inclusiva

  • Registro electoral actualizado y mecanismos de voto accesibles.
  • Medidas para que personas en el exterior, en zonas rurales o con discapacidad puedan votar en condiciones reales de igualdad.
  • Protocolos claros contra la coacción, el clientelismo o la manipulación del voto.

5.5. Observación independiente

  • Presencia de observadores independientes, nacionales e internacionales, cuando sea posible.
  • Procedimientos claros de recuento y auditoría, con actas públicas y verificables.
Para el contexto catalán

En un hipotético referéndum constituyente en Catalunya, estas garantías no son un lujo: son condiciones mínimas para que el resultado sea aceptado por una sociedad plural y políticamente diversa.

6. Ventajas y riesgos del referéndum constituyente

6.1. Ventajas

  • Refuerza la legitimidad de la nueva Constitución al basarse en una decisión directa de la ciudadanía.
  • Aporta una fotografía clara del estado de opinión sobre el nuevo marco político.
  • Obliga a explicar con más detalle las implicaciones del cambio, activando un debate cívico que puede elevar la cultura democrática.

6.2. Riesgos

  • Reducir debates complejos a un simple “Sí/No”, dificultando posiciones matizadas.
  • Transformar el referéndum en un plebiscito sobre gobiernos o liderazgos, más que sobre el texto constitucional.
  • Utilizar el marco constituyente como recurso retórico sin voluntad de llevar a cabo un proceso riguroso y abierto.
  • Provocar fatiga democrática cuando se convocan múltiples consultas mal explicadas en poco tiempo.

7. Ejemplos internacionales que ayudan a leer el caso catalán

Mirar hacia fuera permite entender mejor qué está en juego cuando se habla de referéndum y proceso constituyente en Catalunya.

Concentración y movilización ciudadana en Catalunya
Las movilizaciones en Catalunya forman parte del contexto de cualquier reflexión constituyente.
Castellers con la enxaneta, expresión de cultura popular y cooperación en Catalunya
La cultura política y comunitaria catalana también influye en cómo se imagina un proceso constituyente.

7.1. Procesos con referéndum de entrada y de salida

Algunos países han abierto un proceso constituyente mediante un referéndum inicial que preguntaba si se quería una nueva Constitución y qué órgano debía redactarla. A continuación, una asamblea constituyente elaboró el texto y, finalmente, se celebró un referéndum de ratificación.

Estos modelos muestran la importancia de separar los tiempos: primero decidir si se abre el proceso y cómo; después, debatir a fondo el contenido; por último, ratificarlo.

7.2. Procesos donde el referéndum no basta

Otros procesos han demostrado que no basta con celebrar un referéndum para consolidar un nuevo marco constitucional. Cuando el proceso se percibe como poco inclusivo, demasiado acelerado o mal explicado, la ciudadanía puede rechazar el texto aunque exista un mandato previo a favor de un cambio constitucional.

Para el caso catalán, la lección es clara: el cómo y el cuándo del referéndum son tan importantes como el resultado.

8. Cómo utilizar esta guía en tu organización o institución

Esta página está pensada para servir como marco de referencia para administraciones, organizaciones sociales, medios, centros de investigación y colectivos ciudadanos que trabajan sobre referéndum y proceso constituyente en Catalunya.

Puedes utilizar los contenidos de varias formas:

  • Como base para sesiones internas de trabajo sobre escenarios de proceso constituyente.
  • Como material de apoyo para formaciones y debates públicos, adaptando el nivel de detalle a tu público.
  • Como checklist para evaluar la calidad democrática de propuestas de referéndum o de rutas constituyentes.
Siguiente paso interno

Si en tu organización se habla de “referéndum” o de “proceso constituyente catalán”, esta guía puede ser el documento base para poner orden en los conceptos antes de discutir estrategias, calendarios o alianzas.

9. Preguntas frecuentes sobre referéndum y proceso constituyente

¿Es lo mismo un referéndum constituyente que un referéndum constitucional?

No. Hablamos de referéndum constituyente cuando está en juego una nueva Constitución completa. El referéndum constitucional puede servir también para ratificar reformas muy profundas, pero sin sustituir necesariamente todo el texto.

¿Un proceso constituyente siempre tiene que incluir referéndum?

No en todos los modelos es obligatorio, pero la tendencia en contextos democráticos es que las transformaciones constitucionales de gran calado acaben pasando por algún tipo de consulta popular. Un proceso constituyente sin voto ciudadano final suele tener más dificultades para ser reconocido como legítimo.

¿Qué diferencia hay entre proceso constituyente y reforma constitucional?

La reforma constitucional modifica partes del texto existente siguiendo los mecanismos previstos por esa Constitución. El proceso constituyente parte de la idea de crear un nuevo texto, con reglas propias y un calendario específico, a menudo con un órgano constituyente elegido para esa tarea.

¿Qué pasa si gana el “No” en un referéndum constituyente?

Depende de lo que se haya pactado antes. Lo razonable es que las consecuencias del “No” estén claras y publicadas antes de votar: continuidad de la Constitución vigente, apertura de un nuevo proceso, negociación de una alternativa, etc. Lo que genera más inestabilidad es improvisar la respuesta después del resultado.

¿Cuánto tiempo puede durar un proceso constituyente?

Varía según el contexto, pero los extremos suelen ser problemáticos. Procesos demasiado rápidos generan dudas sobre su calidad deliberativa; procesos muy largos corren el riesgo de perder apoyo social. En cualquier caso, el calendario debe ser realista y transparente.

10. Imágenes que hablan del vínculo entre país, democracia y proceso

Panorámica del Parc Güell en Barcelona, símbolo del contexto urbano de Catalunya
El contexto territorial y urbano forma parte del marco de reflexión en cualquier proceso constituyente.
Imagen de Montserrat en Catalunya, paisaje emblemático del país
El territorio, la memoria y los símbolos se cruzan con los debates sobre soberanía y constitucionalismo.
Correfoc en Catalunya, expresión de cultura popular y participación en el espacio público
Entender la cultura política catalana es clave para imaginar cómo se viviría un eventual proceso constituyente.