9N y 1‑O en Cataluña: los dos referéndums que marcaron una década, explicados con contexto, cronología y claves para entender el debate.
Resumen rápido: por qué el 9N y el 1‑O son importantes para entender Cataluña
El 9 de noviembre de 2014 (9N) y el 1 de octubre de 2017 (1‑O) fueron dos votaciones sobre el futuro político de Cataluña que, aunque muy diferentes entre sí, forman parte de un mismo ciclo: el proceso independentista catalán que se desarrolla entre 2010 y 2017.
En estas fechas se cruzan varias capas: la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, las mayorías parlamentarias en Cataluña, la negativa del Estado a pactar un referéndum, las movilizaciones masivas en las calles de Cataluña y la judicialización de la política. Todo ello explica por qué, años después, el 9N y el 1‑O siguen apareciendo en debates sobre financiación, modelo territorial y reformas institucionales.
El Tribunal Constitucional recorta el Estatut de Autonomía, lo que en Cataluña se vive como un punto de ruptura en la relación con el Estado.
Las Diadas reúnen manifestaciones masivas a favor del “derecho a decidir” y se consolida el independentismo como actor central de la política catalana.
El Govern organiza un proceso participativo suspendido por el Tribunal Constitucional, con más de dos millones de participantes en Cataluña.
Las elecciones catalanas dan mayoría parlamentaria a fuerzas independentistas que se comprometen a impulsar un referéndum de independencia.
Se celebra el 1‑O pese a la suspensión judicial. Tras la declaración unilateral de independencia llegan el artículo 155 y las causas judiciales.
En esta guía reunimos, en castellano, una explicación clara del referéndum del 1 de octubre, de la consulta del 9 de noviembre y de los antecedentes del procés catalán para cualquier persona que necesite comprender qué ocurrió en Cataluña.
Antecedentes: del Estatut al ciclo 9N–1‑O en Cataluña
Aunque los focos se concentran en el 9N y el 1‑O, el conflicto político entre Cataluña y el Estado español se intensifica unos años antes. La reforma del Estatut, el papel del Tribunal Constitucional y las movilizaciones en las calles catalanas son piezas clave del puzzle.
De la reforma del Estatut a la sentencia del Tribunal Constitucional
En 2006 se aprueba un nuevo Estatut de Autonomía de Cataluña, refrendado en el Parlament, en las Cortes y en un referéndum específico en Cataluña. La idea era actualizar el encaje de Cataluña en España, con más competencias y un reconocimiento más explícito de la realidad nacional catalana.
En 2010, tras un recurso del Partido Popular, el Tribunal Constitucional español declara inconstitucionales o reinterpretables varios artículos clave del Estatut. En Cataluña, la sentencia se percibe como un recorte del autogobierno y como un cuestionamiento del pacto político que había aprobado la ciudadanía catalana.
La respuesta en la calle es inmediata: una gran manifestación en Barcelona con el lema “Som una nació. Nosaltres decidim” marca, para muchos, el inicio del ciclo actual del independentismo.
La expansión del “derecho a decidir” en Cataluña
Entre 2010 y 2013 se suceden distintos hitos: consultas municipales sobre la independencia, crecimiento de entidades como la Assemblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, y Diadas con manifestaciones de enorme tamaño.
A medida que estos movimientos ganan fuerza, el debate pasa de pedir “más autogobierno” a exigir un referéndum de autodeterminación para Cataluña. En paralelo, los intentos de conseguir una consulta pactada con el Estado no prosperan, lo que alimenta la idea de una “vía unilateral”.
Qué fue el 9N de 2014: la consulta sobre el futuro de Cataluña
El 9 de noviembre de 2014 tiene lugar la llamada consulta del 9N, el primer gran ejercicio de votación a escala de todo el territorio catalán sobre la relación entre Cataluña y España.
La consulta planteada y su reconversión en “proceso participativo”
El Govern de la Generalitat, entonces liderado por Artur Mas, anunció una consulta no vinculante con una doble pregunta:
- «¿Quiere que Cataluña sea un Estado?»
- «En caso afirmativo, ¿quiere que este Estado sea independiente?»
La consulta se apoyaba en una ley catalana de consultas no referendarias. El objetivo era enviar un mensaje político claro sobre el futuro político de Cataluña, aunque sin efectos jurídicos directos.
El Gobierno español recurrió la ley y la convocatoria ante el Tribunal Constitucional, que suspendió el proceso. Ante esta suspensión, el Govern reformuló la iniciativa como un “proceso participativo” basado en voluntariado, manteniendo la misma fecha y las mismas preguntas, pero sin la formalidad de un referéndum oficial.
Participación y resultados del 9N en Cataluña
Según los datos difundidos por la Generalitat, en el 9N participaron más de 2,3 millones de personas en Cataluña, alrededor de un tercio del censo potencial. Entre los votos emitidos, una amplia mayoría optó por que Cataluña fuera un Estado independiente.
Como los partidos contrarios a la independencia habían llamado mayoritariamente a la abstención, el resultado no reflejaba el conjunto del espectro político y social catalán, sino sobre todo al electorado movilizado a favor de la consulta y de la independencia.
Consecuencias judiciales del 9N
El 9N tuvo también efectos en los tribunales. Las autoridades españolas iniciaron procesos por desobediencia contra el president y varios miembros del Govern, argumentando que habían mantenido la consulta pese a la suspensión del Tribunal Constitucional.
Las condenas incluyeron inhabilitación para ejercer cargos públicos, y el Tribunal de Cuentas reclamó el pago de los gastos del proceso participativo. El mensaje que llegó a Cataluña fue que, incluso con formato consultivo y no vinculante, una votación de este tipo chocaba frontalmente con los límites legales fijados por el Estado.
Qué fue el 1‑O de 2017: el referéndum de independencia
Tres años después del 9N, el conflicto entre Cataluña y el Estado alcanza su punto álgido con el referéndum del 1 de octubre de 2017, conocido como 1‑O. Esta vez la convocatoria se plantea como un referéndum vinculante para decidir si Cataluña debe convertirse en un estado independiente en forma de república.
De las elecciones “plebiscitarias” a las leyes de desconexión
En 2015 se celebran en Cataluña elecciones autonómicas que algunas fuerzas califican de “plebiscitarias”. Aunque las candidaturas independentistas no superan la mitad de los votos, sí obtienen una mayoría de escaños en el Parlament.
Esa mayoría impulsa una hoja de ruta que incluye:
- La aprobación de la Ley del Referéndum de Autodeterminación.
- La Ley de Transitoriedad Jurídica, pensada como marco legal si el “sí” ganaba el 1‑O.
Ambas leyes se aprueban en sesiones muy tensas y son suspendidas casi de inmediato por el Tribunal Constitucional, que considera que vulneran la Constitución y el Estatut de Cataluña.
La jornada del 1 de octubre en Cataluña
Pese a la suspensión, el Govern mantiene la convocatoria del referéndum. El 1 de octubre de 2017 se abren miles de colegios electorales por todo el territorio catalán, gestionados en gran parte por voluntariado y con un sistema de censo universal que permite votar en cualquier mesa.
La jornada está marcada tanto por imágenes de colas y urnas como por las actuaciones policiales destinadas a impedir la votación. Intervenciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil en varios puntos de Cataluña provocan escenas de tensión y cargas, con centenares de personas atendidas por servicios sanitarios y también con agentes heridos.
Según el recuento difundido por la Generalitat:
- Votaron más de dos millones de personas, alrededor del 40–45 % del censo.
- Cerca del 90 % de los votos válidos fueron favorables a la independencia de Cataluña.
De nuevo, el resultado refleja sobre todo el comportamiento del electorado partidario del referéndum y de la independencia, ya que los principales partidos contrarios a la ruptura llamaron a no participar por considerar el 1‑O una votación ilegal y sin garantías.
Similitudes y diferencias entre 9N y 1‑O en Cataluña
Aunque el 9N y el 1‑O se suelen mencionar juntos, no fueron el mismo tipo de votación ni tuvieron el mismo impacto. Sin embargo, ambos son fundamentales para entender el conflicto entre Cataluña y el Estado español.
Lo que comparten 9N y 1‑O
- Ambos ponen en el centro el futuro político de Cataluña y la relación con España.
- Los dos fueron objeto de recursos ante el Tribunal Constitucional y de suspensiones por parte de este órgano.
- En ambos casos, el Govern catalán buscó fórmulas para seguir adelante, alineándose con la idea de “derecho a decidir”.
- Los resultados mostraron una mayoría amplia por el “sí” entre quienes votaron, con participación limitada al electorado movilizado.
En qué se diferencian 9N y 1‑O
- El 9N se recondujo a un “proceso participativo no vinculante”; el 1‑O se planteó como referéndum vinculante de independencia.
- En el 9N no hubo una intervención policial comparable; el 1‑O estuvo marcado por cargas y escenas de tensión en varios puntos de Cataluña.
- El 1‑O se enlaza directamente con la declaración unilateral de independencia en el Parlament y con la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.
- El 9N supuso sobre todo la apertura de causas por desobediencia; el 1‑O derivó en el juicio del procés, con penas de prisión e inhabilitación.
Después del 1‑O: artículo 155, juicios e impacto a largo plazo
Tras la celebración del 1‑O, la tensión política entre Cataluña y el Estado alcanzó uno de sus puntos más delicados desde la recuperación de la democracia. Los acontecimientos de octubre y noviembre de 2017 siguen condicionando la política catalana y española.
Aplicación del artículo 155 en Cataluña
Poco después del 1‑O, el Parlament aprobó una declaración unilateral de independencia. En respuesta, el Gobierno español activó el artículo 155 de la Constitución, cesando al Govern, asumiendo temporalmente competencias de la Generalitat y convocando elecciones autonómicas.
Esta intervención supuso una situación inédita en la historia reciente de Cataluña, con la administración autonómica bajo control directo del Gobierno central durante varios meses.
El juicio del procés y sus consecuencias
Los principales líderes políticos y sociales del independentismo vinculados al 1‑O se enfrentaron a un proceso judicial de gran repercusión, conocido como el juicio del procés. El Tribunal Supremo dictó condenas por sedición y malversación para varios de ellos, mientras que otros se marcharon al extranjero y quedaron pendientes de órdenes de detención europeas.
Años más tarde llegaría el turno de los indultos parciales y del debate sobre la amnistía, que ha tenido efectos sobre muchas de las causas abiertas relacionadas con el ciclo del 1‑O.
El lugar del 9N y del 1‑O en la Cataluña actual
Hoy, el 9N y el 1‑O se han convertido en símbolos con significados muy distintos según quién los mire:
- Para una parte del independentismo, representan un mandato democrático no respetado.
- Para muchos contrarios a la independencia, son ejemplos de una ruptura del marco constitucional y de un uso inadecuado de las instituciones catalanas y del autogobierno.
- Para otras personas, son sobre todo un recordatorio de la polarización política que aún hoy atraviesa la sociedad catalana.
Comprender este doble significado es esencial para leer correctamente la política de Cataluña y las negociaciones que, todavía hoy, se dan entre partidos catalanes y el Gobierno español.
Cómo usar esta guía sobre los referéndums de Cataluña
Esta página está diseñada para ser un punto de partida fiable sobre el 9N, el 1‑O y el proceso independentista de Cataluña. No sustituye a libros, sentencias o informes exhaustivos, pero te ahorra horas de lectura dispersa si necesitas una visión global.
- Si estás preparando una clase o presentación sobre Cataluña, puedes utilizar la estructura de esta guía como índice para tu explicación: antecedentes, 9N, 1‑O, consecuencias y debates abiertos.
- Si trabajas con información pública, puedes revisar las secciones para asegurarte de que tus contenidos sobre Cataluña no caen en simplificaciones o errores básicos sobre fechas y secuencias.
- Si simplemente quieres entender mejor qué ocurrió en Cataluña entre 2010 y 2017, esta guía te ofrece una narrativa ordenada y en castellano, con foco en el contexto catalán.
En otras secciones de Observatori del Procés encontrarás guías complementarias sobre la historia contemporánea de Cataluña, su sistema institucional, la lengua, la cultura y las transformaciones sociales de los últimos años.
Preguntas frecuentes sobre el 9N y el 1‑O en Cataluña
¿Fueron legales el 9N y el 1‑O?
Desde el punto de vista del ordenamiento jurídico español, no: ambas convocatorias fueron suspendidas por el Tribunal Constitucional y se consideraron contrarias a sus resoluciones. Desde el punto de vista de buena parte del independentismo catalán, se reivindican como actos de autodeterminación y desobediencia civil legítima frente a la imposibilidad de pactar un referéndum sobre el futuro político de Cataluña.
¿Qué diferencia hay entre el 9N y el 1‑O?
El 9N se planteó y acabó desarrollándose como un proceso participativo no vinculante, con menor confrontación institucional y policial. El 1‑O se concibió como un referéndum vinculante de independencia, enlazó con una declaración unilateral de independencia y derivó en la aplicación del artículo 155, en un juicio de gran impacto y en un debate a largo plazo sobre amnistías e indultos.
¿Reconoció alguien internacionalmente el resultado del 1‑O?
Ningún Estado ni organización internacional reconoció el 1‑O como referéndum válido para proclamar la independencia de Cataluña. Las instituciones europeas insistieron en que se trataba de un asunto interno español y que cualquier referéndum debía celebrarse dentro del marco constitucional.
¿Habrá otro referéndum en Cataluña?
Es una cuestión abierta. Políticamente, una parte del independentismo mantiene la aspiración de celebrar otro referéndum sobre la independencia de Cataluña. Jurídicamente, cualquier solución pasa por acuerdos o reformas que, a día de hoy, todavía no se han concretado. Más que anticipar fechas o escenarios, esta guía se centra en explicar el camino recorrido hasta ahora para que cada persona pueda valorar por sí misma los posibles futuros.